APOYO A LOS TRABAJADORES Y TRABAJADORAS EN HUELGA DEL TRANVÍA DE TENERIFE

Los trabajadores del tranvía de Tenerife llevan desde principios de noviembre del pasado año sosteniendo una lucha continuada en forma de huelga, en protesta por sus oprobiosas condiciones laborales debidas al incumplimiento, por parte de la dirección de la empresa cabildicia Metropolitano de Tenerife S.A, de horarios y descansos del conjunto de los trabajadores.

Las reclamaciones del colectivo de trabajadores organizados de la empresa se centran en la reanudación de la paralizada negociación del convenio colectivo, el cese de las numerosas y graves infracciones al mismo y al Estatuto de los Trabajadores por la dirección; al no respetar ni cumplir los horarios, turnos, horas extraordinarias y nocturnas o vacaciones. Ellos mismos afirman que la acumulación de imposiciones y excesos en sus jornadas laborales no se ven compensadas posteriormente por la empresa de ninguna manera.

El Comité de Empresa, en representación de los trabajadores organizados del tranvía, al anunciar el aviso de huelga afirmó estas demandas y recalcó la gran importancia que tiene para el transporte y las comunicaciones en el área metropolitana de la isla el servicio que prestan por lo que las consecuencias de la injusta sobrecarga laboral de los trabajadores también afectan directamente a los usuarios. También se critica la nula disposición por parte de la empresa para negociar con los trabajadores e informarlos.

Los trabajadores han protagonizado parones parciales en el servicio del tranvía durante estos dos meses y se han manifestado tanto frente al edificio de la empresa como el del Cabildo de Tenerife. La dirección de la empresa, enfrentada no sólo a la perseverancia de los trabajadores organizados sino a una corriente de opinión mayoritaria que apoya las reclamas de éstos entre quienes utilizan el tranvía, no atiende a las demandas de su plantilla prefiriendo señalar a la huelga y a los trabajadores como culpables de los problemas en el servicio.

Los trabajadores han avisado ya que la huelga se extenderá todo el tiempo que sea necesario y justo hasta que la empresa se comprometa a aplicar unas demandas que lleva su dirección sin cumplir cerca de 12 años. Desde Resistencia Popular Canarias mostramos nuestro apoyo y solidaridad con la lucha de los trabajadores del tranvía en pugna con la dirección de Metropolitano de Tenerife: hasta la conquista de sus reclamaciones, la dignificación de su puesto y condiciones de trabajo y la claudicación de la empresa cabildicia en continuar su actitud de desdén, maltrato y oposición a los trabajadores de uno de los servicios de transporte público más concurrido de la isla.

¡POR UN CONVENIO DIGNO PARA EL SECTOR!

¡POR LA PROFUNDIZACIÓN DE LAS LUCHAS OBRERAS Y POPULARES!

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25-N. ¡Las comunistas en lucha contra la violencia machista!

CONTRA EL PATRIARCADO, REVOLUCIÓN SOCIALISTA

¡MUJER TRABAJADORA, ORGANÍZATE Y LUCHA!

¡Solidaridad con Resistencia Films!

El 12 y 13 de noviembre tendrá lugar en la Audiencia Nacional el juicio a nuestro colectivo hermano Resistencia Films, acusado del ya típico “enaltecimiento de terrorismo”, aquel delito que imputan los órganos de poder de la oligarquía a todo aquel que intenta reflejar la situación diaria de las personas presas, los trabajadores, las estudiantes…

Desde RPC estamos con Resistencia Films e instamos a la solidaridad. Para ello, les dejamos un resumen-documental de algunos videos por los cuales se le imputa.

¡ORGANICEMOS LA SOLIDARIDAD!
¡ABSOLUCIÓN RESISTENCIA FILMS!
¡POR LA LIBERTAD DE LA CULTURA!

 

 

 

 

22 de octubre y el Movimiento de Liberación Nacional: una invitación a la autocrítica y a la construcción de un proyecto consolidado y serio.

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Esta semana, la cual comenzó con el 54 aniversario de la Bandera Nacional Canaria, al mismo tiempo nos encontramos con una noticia sobre el izado de bandera que llevaron a cabo las juventudes de Coalición Canaria (Jóvenes Nacionalistas de Canarias), con la novedad de que nuestra enseña en lugar de 7 estrellas tendría 8. Todo esto no es más que una muestra de las intenciones que en todo momento han tenido los partidos nacionalistas canarios colaboradores del colonialismo, los cuales siempre han querido apropiarse de los símbolos del Movimiento Independentista Canario, vaciarlos de contenido y así hacerlos asequibles a su discurso y práctica política.

Este hecho se ve venir desde hace más de una década cuando en 2005 Coalición Canaria acogió la tricolor con 7 estrellas verdes como bandera oficial del partido. Evidentemente el interés de Coalición Canaria por apropiarse de este símbolo, que representa la independencia socialista y la unión del archipiélago canario frente al colonialismo, no se debe a un viraje hacia el independentismo por el partido en cuestión. No es más que una muestra de cómo Coalición Canaria tiene cada vez menos crédito entre el pueblo trabajador canario y debe aprovechar hasta la más mínima fuente de apoyo electoral. Así llegaron a la conclusión de que, si la bandera con las 7 estrellas verdes se había colado en los corazones y cabezas de gran parte del pueblo canario, ellos no debían quedarse a la cola y debían “asumir” este símbolo.

De esta forma, empezaron un arduo trabajo para a lo largo de todos estos años adueñarse de la enseña canaria, vaciándola de todo significado político que tuviera para poder aprovecharla ellos. El proceder fue adoptarla como bandera oficial en el partido, meterla en sus actos partidistas, festividades y demás, pero el hecho crucial fue la inoculación de un discurso que busca quitarle todo su contenido político original, extendiendo así la idea de que la bandera no representa la lucha por la independencia de Canarias, sino que simple y llanamente es un símbolo que representa a Canarias y su pueblo, “sin mezclar ideologías”.

Ante esto, la izquierda independentista ha venido actuando como en el cuento popular que reza “que viene el lobo”, con la particularidad que en esta ocasión sería “que se apoderan de nuestra bandera”. De esta manera, la izquierda independentista en su conjunto, no ha sabido organizarse de forma que ayude a sobreponerse a la maniobra de los principales agentes del colonialismo a nivel local. Así a lo largo de las última décadas, la izquierda independentista no se ha visto dotada de un foro de debate y un punto de encuentro para los diferentes partidos, colectivos y organizaciones, sobreponiéndose a las diferentes cosmovisiones que se pueden dar pero aunándose en base a los puntos en común, sin la elaboración seria y estable de un programa de mínimos, una táctica y una estrategia que lleven a esta suerte de “movimiento de liberación” a otro punto que no sea el eterno naufragio donde parece destinado a parar tras cada intentona.

Nos encontramos, como sucede en toda época histórica con sujetos políticos que buscan medrar y hacer medrar sus organizaciones de manera cuantitativa y no cualitativa, dándoles igual absolutamente los perjuicios que en su actuar puedan ocasionar a la débil, por no decir inexistente, unidad actual en el independentismo revolucionario. Parte de este problema son las ilusiones que ponen algunos en el sistema electoral colonial, creando coalición electoral tras coalición electoral, siguiendo constantemente la misma estrategia, sin plantearse si realmente su estrategia es acertada o si por el contrario quizás habría que cambiar la hoja de ruta y otear nuevos horizontes y herramientas de trabajo. Otro sector que juega un papel crucial en este eterno divagar es aquel sector que, pareciendo haber perdido el  norte, entra en el juego del colonialismo y, buscando un mayor apoyo popular, aceptan esa resignificación de la bandera, vaciándola de contenido, aceptando que gran parte del pueblo que la ha asimilado no la vincule a un proyecto político superior y promoviendo la rebaja del discurso por parte de las organizaciones políticas a este nivel, lo cual es a todas luces también un suicidio de cara al futuro, pues significa arrojar directamente en brazos del enemigo su discurso, a la vez que se subestima la capacidad revolucionaria de las masas trabajadoras canarias de asumir el proyecto de la independencia y el socialismo como suyo.

Se da la casualidad, además, que estas estrategias son importadas de otros lugares del Estado español, dando por hecho que de repente las estrategias aplicadas en otros lugares con unas condiciones objetivas y subjetivas totalmente diferentes van a funcionar aquí. Nada más lejos de la realidad, pues como colonia del Estado español, tenemos un acervo cultural y político, una idiosincrasia y condiciones totalmente diferentes de las que se tengan en cualquier otra nación o territorio oprimido por el Estado español, por lo que nuestro actuar debe ser consecuente con la propia realidad en la que nos encontramos, articulando nuestros proyectos sin perder de vista el marco internacional, pero tampoco trayendo a coalición todos los actuares externos de forma mecanicista a nuestro particular “terrero” de lucha político-ideológica.

Ante esto, nosotros creemos que es hora de que la izquierda independentista, en toda su extensión, se planteé cuáles son sus objetivos reales, quiénes son y quiénes deben ser sus compañeros de andadura, qué camino debe elegir a la hora de defender la soberanía y el acervo cultural y político del independentismo revolucionario canario. La necesidad se hace palpable desde el momento que se observa la pérdida de convocatoria que sufre el independentismo en estos últimos años a colación de las manifestaciones con motivo del aniversario de la Bandera Nacional Canaria, hechos que ocurren sin que exista un análisis real, serio y consciente del por qué se llega a estos puntos en los diversos actos y movilizaciones que se realizan. Todo esto viene auspiciado porque esta unidad independentista, al fin y al cabo, sólo se planta de cara a la galería y no se escenifica en un espacio de lucha y de debate común que abarque todo el año, sino que simplemente se basa en dicha preparación anual, como si de un acto meramente folclórico o de añoranza se tratase, sin traducirse en un avance verdadero de las posiciones revolucionarias de los sectores independentistas en la sociedad canaria (especialmente en la pérdida de apoyos manifiesta en éste año entre la juventud trabajadora y estudiante).

Desde Resistencia Popular Canarias creemos que es ahora o nunca, aún estamos a tiempo de entre todos los sectores del independentismo progresista canario de aunar fuerzas y organizarnos conjuntamente, superando errores y potenciando nuestras fortalezas, recuperando así la iniciativa política, comenzando por evitar, de manera definitiva, que nos arrebaten nuestros símbolos y arrogarnos en la posición política que como revolucionarios nos corresponde. Si queremos que nuestro programa político de mínimos crezca debemos adoptar una actitud autocrítica, analítica y juntar esfuerzos, dejando de lado aquellas diferencias que existan entre los diferentes partidos, organizaciones y personas individuales. Quién sabe, si tardamos más, cuántos años de duro trabajo costará recuperar para la causa a este pueblo digno que necesita un proyecto político serio y trabajado.

El Estado español contra toda voz discordante con el régimen

La escalada represiva del Estado español no se detiene y así lo demuestra la cantidad de frentes abiertos que tiene.

En primer lugar nos encontramos con los encarcelados de Altsasu, que llevan más de 500 días en prisión a la espera de juicio bajo acusación de terrorismo. Finalmente, el juicio comenzará el próximo 17 de abril.

Siguiendo, destacamos el caso de los raperos enjuiciados por las letras de sus canciones: Valtonyc, a quien le dan el plazo de un mes para entrar en prisión, salvo que el Tribunal Constitucional suspenda su condena; Pablo Hasel, quien recibió ya la ratificación de su condena a 5 años de prisión; y los raperos vinculados a “La Insurgencia”, condenados a 2 años y 1 día de prisión, pendientes de sus recursos.

En tercer lugar, tenemos el caso de Catalunya, pues la represión ya se dirige no sólo a los dirigentes de los partidos políticos y organizaciones que “legalmente” impulsaron el referéndum y las declaraciones institucionales, ahora también atacan a los Comités de Defensa de la República (CDR), acusándolos de terrorismo e iniciando una caza de brujas contra las personas que forman parte de ellos o secundan sus convocatorias. Esto no tiene otro fin que generar un “enemigo”, como en su momento se hizo en Euskadi con ETA, para así tratar de justificar de cara a la opinión pública la negativa a la vía del diálogo que el independentismo catalán exige, teniendo así vía libre para usar la represión para tratar de acabar con el movimiento soberanista catalán. Los casos más relevantes y sangrantes son los ridículos que está haciendo la fiscalía española con Puigdemont, quien fue liberado por Alemania al no haber apreciado delito de rebelión, y con la mujer detenida esta semana por supuestamente ser la cabecilla de los CDR, un ridículo tan grande que hasta el juez ha tenido que dejarla en libertad por no haber posibilidad alguna de achacarle delito de terrorismo.

Otro de los casos más sangrantes es el de Murcia, donde un fuerte movimiento popular se ha generado en repulsa a la división de la ciudad en dos por un enorme muro a fin de dejar pasar por allí el AVE. Ante esto la población murciana lleva largos meses movilizándose incesantemente y sufriendo la constante persecución policial mediante sanciones administrativas, cargas, etc.

Y por último, está presente también la persecución a las opiniones que se alejan del pensamiento dominante, ya sea mediante redes sociales, publicaciones, medios de comunicación alternativos, etc. Como ejemplos de esta incesante persecución tenemos el caso de Alex García, a quien le piden 2 años de prisión por formar parte de Resistencia Films, un colectivo artístico que se dedica a la realización de cine, documentales críticos con la sociedad española o entrevistas a represaliados políticos y militantes; la persecución mediante las diferentes operaciones policiales a tuiteros; y también el caso del periodista Boro, quien será juzgado también el 16 de abril por la Audiencia Nacional acusado de lesiones y atentado a la autoridad por tratar de ejercer su profesión de periodista.  Todo esto evidencia por enésima vez que la libertad de expresión en el Capitalismo no es tal, sino que sólo existe para aquellos medios y “periodistas” que ejercen de voceros del sistema, criminalizando la protesta popular y blanqueando al fascismo.

Todo esto demuestra que lo que muchos venían advirtiendo hace tiempo, décadas incluso, es cierto: En el Estado español no hay ni una mínima libertad democrática, no existe la libertad de expresión y se persigue toda protesta que contravenga los intereses de la burguesía y sus títeres, extendiéndose la represión no ya a aquellos elementos más “revolucionarios” o más contrapuestos, sino a cualquiera que proteste por lo más mínimo, como el mero hecho de que no tapien prácticamente su casa, como sucede en Murcia.

Ante esta inercia del Estado, no queda otro camino que la organización y la solidaridad, reclamando la libertad de los presos políticos y la absolución de los encausados, pues no debe haber lugar a la persecución por sus ideas políticas.